India-UN Development Partnership Fund: 84 proyectos en 62 países
Desde 2017, India y Naciones Unidas implementaron un fondo de $150 millones orientado a la cooperación Sur-Sur: 84 proyectos en 62 países, todos impulsados por demanda local, no por agendas externas.
Ejemplos concretos:
- Kirguistán: Telemedicina y asesoramiento para atención sanitaria materna en 5 hospitales.
- Burkina Faso: Nueva presa que proporciona agua fiable para agricultura a 8.700 personas de 17 aldeas.
- Nicaragua: Educación inclusiva para niños con discapacidad.
- Surinam: Fortalecimiento de resiliencia ante inundaciones.
El modelo funciona porque India no exporta soluciones genéricas. Adapta innovaciones probadas en su contexto a las necesidades específicas de cada país. La información (tecnología de telemedicina, diseño de infraestructura hídrica) se convierte en conocimiento aplicado a través de colaboración técnica directa.
Ecuador-Colombia: método canguro para reducir la mortalidad neonatal
En América Latina y el Caribe, el 57% de las muertes de menores de 5 años ocurren en los primeros 28 días de vida. Colombia desarrolló hace 40 años el Método Madre Canguro (contacto piel con piel para bebés prematuros) cuando su mortalidad neonatal era del 70%.
Ecuador replicó el modelo en 2024: con una mortalidad neonatal de 4.6 por cada 1.000 nacimientos, adoptó el método con apoyo técnico colombiano. El programa incluyó:
- Capacitación de profesionales de salud.
- Certificación de 2 hospitales especializados.
- Infraestructura: 20 sillas posicionales, 5.000 folletos para padres, kit de herramientas virtual de formación.
Objetivo medible: reducir la mortalidad neonatal a 4.0 por cada 1.000 nacimientos, contribuyendo al ODS 3 (Salud y bienestar).
Colombia ya compartió este conocimiento con Bután, Filipinas, Indonesia, Pakistán, Kenia y Ghana. No se trata de exportar un protocolo médico estándar, sino de transferir un modelo validado que cada país adapta a su sistema de salud.
Barreras comunes en la conversión de información a conocimiento compartido
Los casos de Brasil, India y Colombia funcionan porque superaron obstáculos estructurales que bloquean a la mayoría de programas internacionales. Tres barreras explican por qué tanta información se queda en archivos sin convertirse en conocimiento útil.
Barrera 1: Competencia por visibilidad (en vez de colaboración)
Organizaciones y países acumulan información como «activo estratégico» en vez de compartirla. El razonamiento es: «Si comparto lo que sé, pierdo ventaja competitiva. Si otros replican mi modelo, pierdo relevancia.»
Este pensamiento mata la cooperación. La información se guarda en silos, los errores se repiten porque nadie documentó qué falló, y cada actor empieza de cero para proteger su «diferenciación».
Cómo la superaron los casos Sur-Sur:
Operan bajo reciprocidad explícita. Brasil no «regaló» conocimiento a África; estableció una asociación donde ambos generan aprendizajes. África aporta comprensión de contextos locales, Brasil aporta tecnología agrícola probada. Nadie acapara crédito, ambos se benefician.
El Fondo India-ONU funciona igual: India financia, ONU facilita, los países receptores co-diseñan. Todos ganan visibilidad, pero ninguno monopoliza el conocimiento.
Barrera 2: Información sin síntesis (documentos que nadie lee)
El problema no es la falta de información. Es un exceso de información sin curaduría. Evaluaciones de 80 páginas, informes técnicos llenos de jerga, presentaciones con 60 diapositivas… todo archivado, nada sintetizado.
Cuando alguien necesita saber «¿qué funciona para reducir la mortalidad neonatal en contextos rurales?», no tiene tiempo de leer 15 informes completos. Necesita una síntesis con lecciones clave, contactos útiles y errores a evitar.
Cómo la superaron los casos Sur-Sur:
El Fondo India-ONU tiene gestores de conocimiento dedicados que sintetizan patrones de múltiples proyectos y comparten proactivamente. No esperan a que alguien busque información; envían síntesis ejecutivas a equipos relevantes cuando arrancan programas similares.
Colombia hizo lo mismo con el Método Canguro: no solo publicó artículos académicos, creó guías prácticas (manuales de 20 páginas, videos de capacitación, listas de verificación…) que Ecuador pudo adoptar inmediatamente.
Barrera 3: Desconfianza histórica (cooperación vertical que dejó heridas)
Décadas de cooperación «Norte-Sur» dejaron desconfianza. Muchos países del Sur Global recibieron «asistencia técnica» que imponía modelos europeos o estadounidenses sin adaptar contextos locales. Consultores internacionales llegaban con soluciones preconcebidas, implementaban programas que colapsaban al terminar el financiamiento, y se iban.
El resultado: escepticismo ante cualquier transferencia de conocimiento. «¿Qué agenda oculta trae este programa? ¿Qué condiciones vienen con esta colaboración?»
Cómo la superaron los casos Sur-Sur:
La cooperación Sur-Sur construye confianza porque parte de experiencias similares. Cuando Colombia comparte el Método Canguro con Ecuador, no hay paternalismo: ambos países enfrentaron sistemas de salud con recursos limitados, ambos entienden restricciones presupuestarias, ambos conocen la realidad de zonas rurales sin infraestructura.