Visual Thinking: Revoluciona tu comunicación con imágenes

visual thinking

En mi planteamiento interactivo de la comunicación, en la que veo mi función como un puente que facilita el diálogo con colectivos específicos de la sociedad, he aprendido que, para que un mensaje resuene, lo más importante no siempre son las palabras.

Ideas complejas simplificadas en imágenes cautivadoras o información transmitida de manera comprensible a través de historias visuales fascinantes, parece algo imposible de conseguir, ¿verdad?. Pues es posible, y es gracias al Visual Thinking.

Olvídate para siempre de las aburridas presentaciones llenas de texto y pases de diapositivas interminables. El Visual Thinking te permite convertir tus ideas en imágenes memorables que atraen la mirada, despiertan la curiosidad, y generan un impacto duradero en tu audiencia.

No importa si eres un estudiante, un experimentado comunicador o un agente para el desarrollo social u otro tipo de profesional con un mensaje que quieras compartir, el Visual Thinking te ofrece un lenguaje universal que te permite conectar con tu público de forma más profunda y efectiva.

¿Pero, qué es el Visual Thinking?

El Visual Thinking es un proceso de pensamiento que utiliza imágenes para organizar ideas, comunicar información y resolver problemas. Se trata de una forma de pensar visualmente, utilizando dibujos, diagramas, mapas mentales e infografías para expresar ideas de forma clara y concisa.

En el Visual Thinking, la imagen deja de ser un adorno para convertirse en un elemento fundamental para la comprensión del mensaje.

No es una técnica nueva, pero ha cobrado gran relevancia en los últimos años gracias a las nuevas tecnologías y las herramientas digitales, que nos permiten crear imágenes y gráficos de forma rápida y sencilla, lo que ha democratizado el uso del Visual Thinking y lo ha puesto al alcance de cualquier persona.

¿Te animas a probarlo?

¿Para qué y cómo se utiliza el Visual Thinking?

Si bien la preferencia de las instituciones suele inclinarse hacia la comunicación basada en texto, es importante recordar que la mayor parte de la información que procesamos y transmitimos no se limita a la parte escrita. El psicólogo Albert Mehrabian, profesor emérito de Psicología en la Universidad de California, estableció que la comunicación se compone en un 55% por el lenguaje corporal, un 38% por el tono de voz y solo un 7% por las palabras en sí.

En este contexto, el Visual Thinking se convierte en una herramienta eficaz para complementar y potenciar la comunicación escrita. A través de imágenes, gráficos y diagramas, podemos:

  • Captar la atención del público de manera más efectiva.
  • Facilitar la comprensión de conceptos complejos, especialmente aquellos abstractos o difíciles de explicar con palabras.
  • Fomentar la retención de la información, ya que las imágenes tienen un mayor impacto en la memoria a largo plazo.
  • Despertar la creatividad y generar nuevas ideas, al permitirnos pensar de forma más abierta y visual.
  • Promover la participación y el trabajo colaborativo, al facilitar la comunicación entre diferentes personas.

Como verás a continuación, el Visual Thinking puede utilizarse en una amplia variedad de contextos, desde el ámbito educativo hasta el empresarial y el personal. Además, te mostraré algunas estrategias que pueden ser implementadas para comunicar evocando respuestas emocionales y creando espacios colaborativos más dinámicos y participativos.

Ámbito educativo

  1. Creación de materiales didácticos interactivos: mapas mentales, infografías, animaciones, etc.
  2. Explicación de conceptos complejos: diagramas, ilustraciones, modelos 3D, etc.
  3. Facilitación de la comprensión de temas abstractos: analogías visuales, metáforas, storyboards, etc.

Ámbito empresarial

  1. Realización de presentaciones más atractivas e impactantes: infografías, gráficos, imágenes, etc.
  2. Toma de decisiones en equipo: mapas mentales, diagramas de flujo, lluvias de ideas visuales, etc.
  3. Desarrollo de estrategias de marketing más efectivas: anuncios visuales, campañas en redes sociales, storytelling visual, etc.

Ámbito personal

  1. Organización de ideas y proyectos: mapas mentales, listas de tareas, calendarios visuales, etc.
  2. Resolución de problemas de forma creativa: brainstorming visual, diagramas de causa-efecto, etc.
  3. Comunicación de ideas a familiares y amigos: álbumes de fotos, collages, presentaciones visuales, etc.
notebook

Comunicar ideas complejas de forma sencilla

El Visual Thinking permite desglosar conceptos complejos en elementos visuales más sencillos, facilitando su comprensión. Un ejemplo práctico podría ser la comunicación interna de una empresa, utilizando infografías para resumir resultados trimestrales, tendencias de ventas o la estructura organizativa.

Los mapas mentales, por otro lado, pueden ayudar a organizar y presentar las ideas en proyectos, mostrando las conexiones entre diferentes componentes de manera intuitiva y fomentando una comprensión más profunda entre todos los miembros del equipo.

Generar impacto emocional

Las imágenes no solo capturan nuestra atención más rápidamente que el texto, sino que también pueden evocar emociones y crear conexiones más profundas. El Visual Thinking aprovecha este poder, permitiendo a comunicadores y educadores generar un gran impacto emocional. Por ejemplo, una campaña de comunicación diseñada con elementos visuales de impacto puede despertar la empatía, la alegría o la urgencia, llevando al público a la acción.

Este enfoque no solo mejora la comprensión del mensaje, sino que también aumenta el recuerdo del mismo a largo plazo. Al diseñar estas campañas, es crucial elegir imágenes y colores que se alineen con el mensaje que se desea transmitir, creando así una experiencia coherente y emocionalmente resonante para el público.

Fomentar la participación y la colaboración

El Visual Thinking no solo mejora la comunicación individual, sino que también promueve la participación y la colaboración grupal. En entornos educativos, por ejemplo, desarrollar materiales didácticos interactivos como mapas mentales o infografías puede transformar una lección de ser una experiencia pasiva a una activa, invitando a los estudiantes a contribuir con sus propias ideas y perspectivas.

En el ámbito empresarial, las presentaciones visuales atractivas pueden fomentar un diálogo más dinámico y participativo durante las reuniones, mientras que los diagramas de flujo y las lluvias de ideas visuales pueden ayudar a los equipos a colaborar más efectivamente en la solución de problemas y la toma de decisiones. La clave está en utilizar el Visual Thinking como una plataforma para la expresión y el intercambio de ideas, creando un entorno donde todos se sientan motivados a contribuir.

Cómo potenciar al creativo que hay en ti

Las estrategias que voy a mostrarte a continuación están inspiradas en la sabiduría y práctica compartida por los fundadores del ‘Center for Artistic Activism‘ y autores de ‘The Art of Activism‘, Steve Lambert y Stephen Duncombe. Sus consejos, nacidos de años de experiencia en el cruce de la creatividad y el activismo, ofrecen un marco invaluable para despertar y nutrir nuestra creatividad interna.

Personalmente, he adoptado estas prácticas en mi propio proceso creativo y puedo testificar su efectividad en desbloquear el potencial creativo que todos llevamos dentro.

girl thinking of creativity

Creando tu espacio para la creatividad

El espacio físico y mental es clave

Para desbloquear tu potencial creativo, es fundamental establecer un espacio que fomente la concentración y la inspiración. Este espacio no se limita a lo físico; también implica preparar tu mente para el proceso creativo. Dedica un lugar tranquilo y estimulante donde puedas experimentar sin interrupciones, y prepárate mentalmente para abrazar la creatividad con una actitud abierta y curiosa.

En mi oficina, he diseñado el espacio de trabajo para convertirlo en un catalizador de la creatividad. Esencias estimulantes de limón y bergamota, esculturas y cuadros, recuerdos de mis viajes, aportan una fuente constante de inspiración y conexión con la diversidad cultural del mundo. Mi mesa de trabajo, elevable, permanece siempre limpia y organizada, lista para capturar la chispa de la próxima gran idea. Este entorno, cuidadosamente configurado, facilita el flujo creativo y me invita a la reflexión y la innovación.

Rutinas que desencadenan la creatividad

Establecer un horario regular para tus actividades creativas puede ser tremendamente beneficioso. Las rutinas actúan como señales que preparan tu mente para entrar en un estado de flujo creativo. Anota ideas y observaciones a lo largo del día; estas notas pueden convertirse en la semilla para futuros proyectos.

Desde mi propia experiencia, he encontrado que la estructuración consciente del tiempo es fundamental para nutrir la creatividad. Personalmente, organizo mi jornada laboral en bloques específicos, dedicando diferentes franjas horarias a tareas distintas, lo que me permite centrarme plenamente en cada actividad.

Más allá de cualquier planificación, mi ritual para invocar la creatividad comienza con algo simple pero que me hace entrar automáticamente en el mood que necesito: un café humeante y una playlist de jazz suave en el fondo. Esta combinación prepara mi mente para el día que tengo por delante y marca el inicio de mi flujo creativo. Y, por supuesto, nunca está de más tener siempre a mano un bolígrafo y una libreta, listos para capturar esas ideas fugaces que pueden surgir en cualquier momento.

La importancia de practicar y experimentar

Permiso para experimentar

La creatividad florece en la experimentación y el juego. En lugar de presionarte por resultados perfectos desde el principio, date permiso para explorar y cometer errores. Estos «desastres» son a menudo precursores de grandes ideas y aprendizajes valiosos.

Admito que, personalmente, dar el paso de permitirme experimentar sin temor al error ha sido uno de los retos más grandes. Sin embargo, he aprendido a aceptar que, tras un periodo dedicado de trabajo, llega un momento crucial: el de pulsar “enviar” o el de decir “esto ya está acabado”. Es entonces cuando debemos dejar de pulir y repulir el mismo concepto. Esta aceptación ha sido un proceso crucial para mi crecimiento tanto personal como profesional.

Abrazando el riesgo y el fracaso

El riesgo y el fracaso son componentes esenciales del proceso creativo. Atrévete a probar nuevas ideas y enfoques, incluso si eso significa salir de tu zona de confort. Aprender de los errores y ajustar tu dirección es parte del camino hacia la innovación y el descubrimiento.

Personalmente, he descubierto el valor de seleccionar este tipo de proyectos que me retan a salir de mi zona de confort y que han propiciado mi mayor crecimiento profesional y personal. Te animo a considerar este camino, recordando que cada experiencia, sea de éxito o aprendizaje, es un escalón más hacia el desarrollo de tu potencial.

Herramientas y técnicas para el Visual Thinking

Software y aplicaciones recomendadas

Para aquellos que buscan digitalizar sus ideas, herramientas como Procreate, Adobe Illustrator o Canva (incluso en su versión gratuita) ofrecen plataformas intuitivas para crear visualizaciones impactantes. Estos programas permiten experimentar con diferentes estilos y medios, desde dibujos a mano hasta diseños gráficos complejos.

Consejos para el dibujo a mano y la estructuración visual

Si prefieres el tacto y la inmediatez del papel, mantener un cuaderno de bocetos puede ser una excelente manera de registrar visualmente tus ideas. Practica dibujar formas básicas, diagramas, y utiliza colores para diferenciar conceptos o prioridades. La clave es comenzar simple y permitir que tus habilidades visuales se desarrollen con la práctica.

Estructurando visualmente las ideas

Para organizar tus ideas de manera efectiva, utiliza mapas mentales o storyboards. Comienza con una idea central y expande hacia fuera, conectando conceptos relacionados o secuenciando historias. Estas técnicas no solo ayudan a clarificar tus pensamientos sino que también facilitan la comunicación de tus ideas a otros.

Desafíos y limitaciones del Visual Thinking

Aunque el Visual Thinking es una herramienta poderosa para la comunicación, la creatividad, y la resolución de problemas, también tiene sus desafíos y limitaciones. Reconocer estos aspectos es crucial para aplicar el Visual Thinking de manera efectiva y adaptativa.

Interpretación subjetiva

Uno de los mayores desafíos del Visual Thinking radica en la posibilidad de interpretaciones subjetivas tanto de las imágenes como de las palabras que las acompañan. Saber comunicar eficazmente a través del Visual Thinking trasciende la creación de imágenes; implica el uso cuidadoso de señales visuales, normas, tradiciones culturales, referencias e iconos para enriquecer el mensaje.

Complejidad y sobrecarga de información

Aunque el objetivo del Visual Thinking es simplificar y aclarar, existe el riesgo de sobrecargar las visualizaciones con demasiada información o hacerlas demasiado complejas. Esto puede llevar al efecto contrario al deseado, complicando la comprensión en lugar de facilitarla. Es fundamental encontrar un equilibrio entre detalle y claridad, seleccionando cuidadosamente cada elemento para asegurar la comunicación efectiva.

Habilidades y recursos

El desarrollo de habilidades en Visual Thinking puede requerir tiempo y práctica, lo que puede ser un desafío para individuos o equipos con limitaciones de tiempo o recursos. Además, la creación de visualizaciones de alta calidad a menudo requiere acceso a software o materiales específicos, lo que puede ser una barrera para algunos.

Enfoque y narrativa visual: Problemas y soluciones

La manera en que elegimos representar visualmente y por primera vez los temas que queremos comunicar, sienta las bases sobre el debate que va a marcar en la sociedad. A través de las imágenes ayudamos a reforzar la conclusión que nosotros deseamos dar.  Presentar únicamente los problemas puede llevar a la desmotivación y fatiga entre la audiencia, mientras que enfocarse en soluciones puede inspirar esperanza y acción.

Conclusión

El Visual Thinking es una competencia clave en el siglo XXI. Se destaca como una solución robusta para simplificar la complejidad de ideas, mejorar la comunicación y fomentar la creatividad. Facilita la comprensión y colaboración al convertir conceptos complejos en representaciones visuales claras. Esta metodología no solo optimiza el aprendizaje y la resolución de problemas, sino que también enriquece la manera en que interactuamos y generamos ideas en conjunto.

Si te has convencido de que necesitas incorporar técnicas de Visual Thinking en tu comunicación pero te sientes perdido, estoy aquí para guiarte. Contacta conmigo y trabajaremos para transformar tu estrategia comunicativa en una experiencia visualmente memorable.

Entradas relacionadas: