
Cultura para reparar el espacio común: cómo reabrir el diálogo público
La cultura no repara el espacio común porque cierre conflictos rápido, sino porque puede abrir reconocimiento, presencia compartida y aprendizaje institucional.
La interacción de distintas culturas no es nueva ni fácil; no obstante, es intrínseca a nuestra naturaleza como sociedad. Como comunicadores, podemos contribuir a esta diversidad de tres maneras. La primera, en el núcleo de un equipo diverso, un comunicador es un aliado a la hora de fomentar un espacio y una acción compartida para abordar los problemas de forma creativa y diversa. La segunda, más en un papel de gestión y coordinación, puede ayudarnos a encontrar métodos proactivos para crear un espacio cohesionado en el que se consiga aumentar la productividad y la moral del equipo. Y por último, al comprender las necesidades de un público objetivo, diverso y complejo, podrá transmitirles los valores del proyecto, de forma que estos sean adoptados como propios, convirtiendo al público en aliados de nuestras instituciones.
Entonces, surge una pregunta clave: ¿cómo hacer que personas de distintas culturas interactúen, logren crear un espacio y visión compartida o puedan sentirse identificados con nuestros objetivos a pesar de las diferencias? En esta guía, he preparado más de 30 soluciones para acompañarte en este viaje, sea cual sea el objetivo que quieras conseguir.
Este blog aporta ideas para actuar en contextos interculturales. No obstante, el secreto de una conexión real, según he aprendido durante mi carrera profesional, es escuchar.
¿Mi consejo? Comprende, analiza e interioriza los motivos y valores reales de las personas con las que quieres comunicarte.
Espero que estos consejos te sean de ayuda.
La diversidad en equipos es una oportunidad real a la hora de encontrar soluciones creativas y eficaces. No obstante, para fomentar esta cultura incluyente y flexible debemos asegurar que todos los miembros del equipo se sientan valorados y parte integral del proyecto. Esto se logra al construir un entorno donde se respete la diversidad de ideas, culturas y experiencias:
Uno de los mayores desafíos en equipos internacionales es crear un entorno donde todos los miembros se sientan cómodos compartiendo sus pensamientos y preocupaciones. A continuación, enumero algunos de los mecanismos que fomentan una comunicación abierta:
La selección de un idioma vehicular es uno de los retos más visibles en equipos interculturales. A la hora de elegir en qué lengua los miembros del equipo van a interactuar, hay que tener en cuenta dos factores principales: 1. Motivos prácticos que permitan eficiencia y comprensión de los mensajes y 2. Ser respetuoso e incluyente.
Sea cual sea el idioma que se utilice, recomiendo:
A veces, la brecha lingüística es tal que incluso aplicando estos consejos no se consigue reducir las barreras lingüísticas. En tal caso, la tecnología es nuestra aliada. En la actualidad existen múltiples herramientas que pueden facilitar la interacción en diferentes idiomas de forma accesible, permitiendo que todos los miembros del equipo puedan participar y aportar al proyecto. A continuación, algunas recomendaciones:
Si tu reto es el de gestionar un equipo en el que la falta de empatía y adaptabilidad entre colaboradores está perjudicando a la productividad y/o los resultados de tu proyecto, a continuación enumero algunos consejos para hacer que los miembros de tu equipo se sientan valorados y comprendidos:
Equipos interculturales pueden conllevar retos a la hora de gestionar reuniones, como pueden ser diferentes zonas horarias y diferentes estilos de participación que pueden dificultar la colaboración. A continuación, algunas prácticas para hacer que las reuniones sean más inclusivas y efectivas:
Reconocer los logros y esfuerzos de los miembros es una manera efectiva de mantener alta la moral y fomentar el compromiso. En equipos internacionales, este reconocimiento cobra aún más importancia para asegurar que todos se sientan valorados, sin importar su ubicación.
Para la cohesión de un equipo diverso hay que estar atentos a las señales que puedan indicarnos un deterioro de la comunicación entre los miembros de un equipo. Aunque al comienzo puede que estas señales no sean evidentes, es importante identificarlas a tiempo para poder actuar en ellas de forma proactiva antes de que sea tarde.
La dinámica del equipo puede empeorar cuando hay:
Comunicar con un público externo y diverso es un esfuerzo a la hora de conectar con sus valores y costumbres. Si esta conexión es honesta y empática genera emociones positivas y una percepción más cercana de la organización. A continuación, algunas recomendaciones para conectar con un público diverso de forma respetuosa:
La inclusividad y la interculturalidad son elementos clave en nuestro trabajo. La comunicación sin el “otro” no existe, por lo que tenemos que tratar a nuestro interlocutor con el respeto y el cuidado con que nos gustaría que nos trataran a nosotros.
Todos tenemos maneras diferentes de comunicar, no hace falta que seamos de distintas culturas, pero mi recomendación es fomentar la empatía si realmente queremos interactuar de forma real, promover espacios, objetivos comunes y conectar con ese otro que da existencia a nuestro ser como comunicadores.
Si te ha resultado útil esta guía, y tienes más ideas para mejorar nuestra comunicación intercultural, te invito a que me contactes en LinkedIn para poder colaborar juntos.
Por otro lado, si conoces a alguien al que pueda resultar de ayuda este blog, te agradeceré que le recomiendes esta lectura. ¡Gracias!

La cultura no repara el espacio común porque cierre conflictos rápido, sino porque puede abrir reconocimiento, presencia compartida y aprendizaje institucional.

La alfabetización mediática no debería sonar a sermón. Su valor está en ayudar a las personas a leer, preguntar, contrastar y participar mejor.

La diversidad de voces en un programa multiactor no es el problema. El problema es la ausencia de una arquitectura que las organice sin apagarlas. Cómo diseñar coherencia narrativa cuando varios actores, lógicas y audiencias deben comunicar un mismo programa sin fragmentarse ni uniformizarse.