¿Estás tú y tu equipo preparados para cumplir con el Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial, conocido como AI Act? Continúa leyendo para entender para qué sirve el AI Act, cuándo entra en vigor, y qué deben preparar los equipos antes de publicar contenidos asistidos por inteligencia artificial.
La inteligencia Artificial forma parte de nuestro día a día en tareas recurrentes que no consideramos “proyectos de IA”. Resumir un informe, traducir una nota, adaptar un texto, revisar el tono o generar una imagen de apoyo son tareas que estas herramientas pueden agilizar.
No obstante, cuando este contenido es susceptible de publicación y difusión, la cosa cambia. Es el impacto que estas alteraciones pueden tener en la sociedad lo que ha llevado a la Unión Europea (UE) a establecer reglas comunes para el desarrollo y el uso de sistemas de IA, con el AI Act.
El reglamento se dirige a quienes desarrollan o comercializan estas tecnologías, pero también incorpora obligaciones de transparencia, a través de su artículo 50, para organizaciones o individuos que utilicen la IA en su actividad profesional.
Si te interesa la comunicación o trabajas en el sector, te invito a seguir leyendo para entender cómo cambia el trabajo diario: qué preparación necesitas tú y tu equipo y cuándo hay que informar al público sobre una interacción o un contenido generado o manipulado con IA.
¿Me afecta el AI Act?
Para determinar si tu empresa o negocio se ve afectado por este reglamento, la AI Act distingue claramente entre “proveedor” y “responsable del despliegue” en su artículo 3.
Según esta distinción, el proveedor es quien diseña, desarrolla o encarga el desarrollo de un sistema de IA, lo ofrece bajo su nombre o marca y garantiza su funcionamiento técnico.
El responsable del despliegue es la persona, empresa, institución u organismo, como pueden ser los equipos de comunicación, que utiliza ese sistema bajo su autoridad en el ejercicio de una actividad profesional, es responsable editorial y garantiza un uso transparente de las herramientas y los contenidos que genera.
Por lo que las empresas que no hayan creado la tecnología, pero la usen para producir contenidos o atender consultas, también tienen obligaciones con respecto a la IA.
¿Qué cambia para los comunicadores?
Si usas la IA en chatbots, generando imágenes, audios, videos y textos en tu día a día, el IA Act te afecta de dos formas:
Alfabetización en IA: formar criterio, no únicamente herramientas
La obligación de alfabetización en IA está vigente desde el 2 de febrero de 2025. Cada organización debe adoptar medidas adaptadas a la experiencia del equipo, al contexto en el que utiliza la IA y a las personas que pueden verse afectadas.
Para los equipos de comunicación, esto exige bastante más que aprender a dar instrucciones a una herramienta. Significa entrenar la verificación, la lectura editorial, la sensibilidad reputacional, la protección de información, la transparencia práctica y la responsabilidad.
Aprender a manejar las herramientas puede mejorar la productividad; desarrollar criterio también ayuda a proteger la confianza.